Cacao amargo natural, sin alcalinizar. Es más ácido y más frutado que el alcalinizado, y el color queda más claro. Es el que prefiere quien busca el sabor real del cacao.
Dos cucharadas por taza de harina. Importante: al ser ácido, funciona con bicarbonato. Si la receta pide polvo de hornear, conviene usar el alcalinizado.
Lo fraccionamos nosotros, en el local, el mismo día que se vende. Sin cajas que vienen de otro lado: se pesa acá y sale acá. Podés verlo en la balanza mientras te lo preparan.