El cardo mariano es una de las plantas más usadas tradicionalmente para el hígado. Su principio activo, la silimarina, actúa como una especie de escudo para las células hepáticas: se lo asocia con ayudar a que el hígado se regenere más rápido y con mejorar su capacidad de filtrar toxinas y procesar grasas — por eso es de los primeros productos que se recomiendan cuando alguien tiene hígado graso o simplemente toma alcohol o come con mucha grasa seguido.
En cápsulas/comprimidos: 1 unidad al día, preferentemente con las comidas (o según se indique en el envase).
Lo fraccionamos nosotros, en el local, el mismo día que se vende. Sin cajas que vienen de otro lado: se pesa acá y sale acá. Podés verlo en la balanza mientras te lo preparan.