La curcumina (el compuesto activo de la cúrcuma) bloquea algunas de las mismas vías químicas que generan inflamación en el cuerpo — por eso se la asocia con acompañar el dolor articular. Además estimula la producción de bilis, ayudando a la digestión de grasas y a la función hepática. Se absorbe mucho mejor combinada con pimienta negra, que potencia su efecto varias veces.
En polvo: 1 cucharadita al día, mezclado en agua, jugo, yogur o licuado.
Lo fraccionamos nosotros, en el local, el mismo día que se vende. Sin cajas que vienen de otro lado: se pesa acá y sale acá. Podés verlo en la balanza mientras te lo preparan.