Almendra molida con la piel: más rústica, más económica que la sin piel y con más sabor. Es la que usan las clientas que hacen repostería sin harina de trigo y quieren que se note el fruto seco.
Empezar reemplazando un tercio de la harina de la receta. En budines y brownies —donde la humedad juega a favor— funciona sola. No levanta como la de trigo: no tiene gluten.
Lo fraccionamos nosotros, en el local, el mismo día que se vende. Sin cajas que vienen de otro lado: se pesa acá y sale acá. Podés verlo en la balanza mientras te lo preparan.