La semilla más económica que tenemos y la que más rinde: con 100 g tenés para dos semanas. Va sobre el yogur, en la masa del pan y en licuados, y le da un sabor tostado que la chía no tiene.
Una cucharada por día. Importante: entera pasa de largo, así que conviene molerla en el momento —con un mortero o un molinillo de café— o dejarla en remojo. Molida se guarda pocos días: se pone rancia.
Lo fraccionamos nosotros, en el local, el mismo día que se vende. Sin cajas que vienen de otro lado: se pesa acá y sale acá. Podés verlo en la balanza mientras te lo preparan.